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Tras una larga temporada de rehabilitación, infiltraciones y reposo, por fin hacia principios de julio volví a montarme en una piragua. Tenía poco tiempo para preparar las pruebas que estaban por llegar, pero aun así me lo tomé con calma e hice un regreso paulatino. Los codos me fueron respondiendo bien en un inicio, y poco a poco fui entrenando más y más, para intentar recobrar el físico perdido y la técnica últimamente poco pulida.
La verdad es que no acababa de reencontrarme con las buenas sensaciones que tenía meses atrás, antes de verme obligado a parar por la lesión, y la vuelta se me hizo más dura de lo que esperaba en un principio. El objetivo final era el Campeonato de Europa en Liptovsky Mikulas (Eslovaquia) a tres semanas vista, y para prepararlo tenía en medio los campeonatos de Cataluña y de España, que eran vitales para buscar sensaciones de competición.
El campeonato catalán no me fue mal del todo, aunque no remé a gusto y me costó mucho fluir y disfrutar durante las bajadas, donde me sentía algo forzado. Al final terminé segundo, pero lejos del Guille, ganador de la prueba. Durante esta competición volví a sentir pinchazos en los codos, síntoma de que la lesión volvía y de que no me iba a librar de ella tan fácilmente. La preocupación me envolvía de nuevo.
Reposé durante cuatro días seguidos; luego un par de sesiones más con dolores, y así no podía seguir. Sabía que iba a tener que volver a parar, pero aun me quedaban dos competiciones más, y tenía que intentarlo. El campeonato de España fue el fin de semana siguiente. Sabía que no llegaba bien, flojo psíquica y anímicamente, y la competición siguió el guión establecido, así que no competí bien y finalicé en una discreta 7ª posición. Otro palo. Lo positivo vino en la competición por patrullas, donde la patrulla que formábamos Paulo Garikano, Gorka Goikoetxea y yo, hicimos una buena manga, tranquila pero sin errores, y dimos la sorpresa del día colocándonos en el podium, en 3ª posición.

Al día siguiente viaje, Seo-Barcelona, Barcelona-Viena, Viena-Cracovia y Cracovia-Liptovsky. Campeonato de Europa Júnior y Sub23. No esperábamos mucho del río, pues sabíamos que era por el lado fácil del canal. El martes hicimos la primera sesión y para nuestra sorpresa, el río era muy divertido y muy noble para la navegación, con buenas contras y con buena velocidad de agua. El miércoles remamos 45 minutos más y comenzaba la competición, con el desfile de los equipos por la tarde.
El jueves compitieron los Júnior, donde los nuestros demostraron tener un buen nivel, aunque finalmente solo David Pérez, en canoas, y la patrulla de K1 consiguieron pasar a las finales.
El viernes competíamos los Sub23, por la mañana bajaron las damas y C2, y todos ellos con buenas mangas se clasificaron sin problemas para las semifinales. Los K1 y C1 competimos por la tarde, y ahí yo no di lo que debía dar, no conseguí corregir los errores de anteriores competiciones, y otra vez no llegué a encontrar las sensaciones que debía tener en una competición como esta. No me clasifiqué. Salses tampoco se clasificó, pero Samu y Ander pasaron sin problemas el corte de los 20.
En patrullas bajamos bien, una bajada correcta, sin toques, pero con un error en un remonte, donde Salses y yo nos chocamos, molestándonos mutuamente. Con esta manga pensábamos que pasaríamos a finales sin problemas, pero para nuestra sorpresa, nos pusieron un toque inexistente, el cual no veíamos ni mirando el vídeo con telescopio, lo cual nos relegaba de la séptima a la octava posición, cosa que en principio no suponía un problema, pero finalmente, por razones que desconocemos, los croatas no tomaron la salida y en vez de clasificarse 8 para la final, pasaban únicamente 7. Por tanto, esta vez también fuera. Las otras patrullas de K1damas y C1 tampoco pasaron el corte.
Por tanto, un día de frustraciones para mí y todos los esfuerzos y sacrificios del año no acabaron por tener la recompensa esperada. No estuve al nivel que la ocasión requería, y me tocaba volver a casa cabizbajo y desanimado.
Por la noche salí a cenar algo al pueblo, y para ahogar las penas, lo que más apetecía era despejar la cabeza y hacer algo de fiesta por la noche, algo habitual en ocasiones así (no solo en mi caso, sino que me atrevería a decir que en la mayoría) algo que al parecer los técnicos no debieron de apreciar, pues esta conducta era a su parecer motivo de castigo serio, por lo que nos quitaron la ropa de agua de la federación y nos obligaron a buscarnos la vida para volver, aunque al final nos ofrecieron poder volver en furgoneta. La verdad es que me gustará poder seguir el desarrollo de futuras actuaciones en este aspecto, pues pueden desencadenar grandes controversias.
Los días siguientes de competición nos dejaron con 2 medallas de bronce, una para Samu y otra para Ander, a los que hay que felicitar, que sumado a unas cuantas finales más, deja buen sabor de boca final al equipo.


A mi ahora me toca volver a recuperarme de los codos, otro proceso largo, pero que he de superar para poder afrontar al cien por cien la temporada que viene. Así que aprovecharé también para tomarme unas vacaciones y estudiar un poco, que de vez en cuando tampoco viene mal.
Ánimo para Samu también, que anda fastidiado de la espalda, y a ver si se recupera pronto.
Aquí me despido, hasta la temporada que viene.


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